Huerto comunitario de Mira-sol

El huerto comunitario ecológico del barrio de Mira-sol se desarrolla en el marco del proyecto Mirasol, hacemos ambiente! Y está impulsado por el Consejo de Barrio de Mira-sol y las asociaciones de vecinos que lo conforman. Se desarrolla para abordar los objetivos generales de generar comunidad e incorporar los criterios de sostenibilidad en el barrio. El huerto se ubica en el ámbito libre del solar donde está ubicado el edificio del Casal de Mira-sol.

Se plantea como un espacio central desde diversas ópticas: un espacio formativo en valores y capacidades, un espacio de gestión ambiental, un espacio productivo y de ayuda a la economía, un espacio sociabilizador y de cohesión intergeneracional, y finalmente, un espacio recreativo, de salud y de seguridad para los colectivos más vulnerables. Este huerto, entendido como un equipamiento de proximidad, se propone al lado del Casal Mira-sol, como estrategia para crear una centralidad cultural y formativa, capaz de incentivar la convivencia y los valores para una vida saludable y llena para todos los colectivos del barrio.

Los objetivos a los cuales se orienta y los resultados que se pretenden conseguir con esta propuesta son diversos y abrazan diferentes aspectos de la vida de la ciudad:

Función productiva: ofrecer un espacio de productividad agroecológica para todos los colectivos del barrio, y especialmente para la infancia, la juventud, las personas jubiladas y personas desocupadas. El huerto ofrece tanto la posibilidad de disponer de alimentos frescos y de calidad, como la posibilidad de descubrir o reencontrarse con la capacidad productiva de uno mismo, factor  que puede incidir favorablemente en la transmisión de valores de responsabilidad y autonomía para colectivos como la infancia, la adolescencia y la gente mayor, y también para personas con diversidad funcional.

Función social: generar ámbitos de cohesión y convivencia que permitan socializarse, distraerse, disfrutar, mediante actividades de encuentro vecinal intergeneracional. El huerto, gracias a su condición de ámbito de trabajo compartido, de intercambio y de auto responsabilización, puede devenir en un espacio al aire libre que sirva de lugar de encuentro informal y donde se puedan generar nuevos contactos interpersonales dentro de la comunidad, todo reforzando el tejido social del barrio.

Función formativa: formar en técnicas y procedimientos de horticultura y alimentación sana y de temporada según los principios de la agricultura ecológica. El huerto, planteado como un espacio de formación y de intercambio de conocimientos, puede devenir en un espacio educativo formal e informal de las técnicas de horticultura, un espacio donde se pueden llegar a compartir un gran número de valores vinculados a la ecología, la alimentación sana y de temporada, y la vida saludable. A través del aprendizaje de como cultivar las hortalizas, de como cocinarlas y de como aprovechar el residuo orgánico que generan, es posible descubrir muchos criterios de sostenibilidad urbana.

El huerto está auto gestionado por la propia comunidad de hortelanos que después de un proceso  de acompañamiento de un año con el equipo de arquitectos se constituirán en asociación responsable  de las gestión del huerto en términos económicos, de espacio y de comunidad.

Autoría

Cíclica [space·community·ecology]

Colaboración

Marina Barroso - Empremta (dinamización), CODA (diseño y construcción del invernadero), Guillem de Pablo (Ingeniero técnico agrícola

Encargo

Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès

Año de proyecto

2014 - 2016

Date

1 de enero de 2016

Category

Culturas energeticas, Territorio y paisaje